Accede a tu vivienda desde el 10%, sin crédito bancario. Vive desde el día uno y compra participación a tu ritmo hasta ser dueño al 100%.
Tasa hipotecaria promedio de ~11.65% según SHF. Enganches del 20% o más y deudas a 15-20+ años.
El Índice SHF reporta apreciaciones de 8–9% anual. Los precios de vivienda han crecido 149% vs solo 35% en ingresos desde 2005.
16.4% de hogares rentan. Pagas mes con mes sin construir patrimonio. Si te piden el departamento, te vas sin nada.
Aporta desde el 10% del valor de la vivienda como entrada inicial.
Te conviertes en usuario con participación, formalizado en fideicomiso.
Pagas cuota de uso solo por la parte que aún no es tuya.
Compra más participación cuando puedas. Cada aportación reduce tu cuota.
Al completar tu participación, eres dueño pleno de tu vivienda.
Tienes participación real sobre tu vivienda desde la primera aportación. No es renta, es tuyo.
La plusvalía se calcula con fórmula híbrida: 50% inflación + 50% índice inmobiliario. Tu participación sube de valor.
Sin plazos forzosos. Compras más participación cuando puedas y cada aportación reduce tu cuota mensual.
Todo formalizado en fideicomiso con reglas claras, auditable y replicable. Menor volatilidad jurídica y financiera.
Si decides salirte, no pierdes tu participación. Se paga a valor de mercado menos gastos administrativos.
App con valor actual, plusvalía, porcentaje adquirido, historial de pagos, cuota mensual y más. Control total.
Coeficiente mensual de uso equivalente al 0.52% sobre el valor del porcentaje no adquirido del inmueble.
0.08% del valor del inmueble al mes, más predial proporcional y servicios utilizados (agua, luz, gas, internet).
Cuotas de uso + plusvalía + recompras de participación. Flujo constante y previsible.
Modelo fiduciario y administración centralizada ofrecen control superior a la renta tradicional.
Familias con capacidad de pago que hoy no califican a crédito. Mercado desatendido enorme.
Diseñada para proteger capital, no especulativa. Basada en índices oficiales INPC e SHF.
Modelo auditable con reglas claras, listo para expandir a nuevos mercados y proyectos.
Entrada desde el 10%, sin crédito tradicional. Reduce el riesgo de cartera vencida y abandono de vivienda.
Las familias no rentan: construyen patrimonio. Fomenta arraigo, estabilidad y calidad de vida.
Vivienda bien localizada significa menos traslados, menos externalidades y uso eficiente del suelo urbano.
El gobierno no construye ni subsidia. Participa como fondeador institucional con capital recuperable e impacto social.
Art. 4° Constitucional: Derecho a vivienda digna. RAÍZ se alinea como mecanismo privado de acceso progresivo.
Código Civil Federal: Autonomía contractual y validez de contratos atípicos. La cuota de uso es contraprestación legal distinta a la renta.
Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito: Fideicomiso inmobiliario que separa propiedad de uso y derechos económicos.
Código Civil de Querétaro: Reconoce contratos civiles atípicos, permite pactar derechos de uso y contraprestaciones.
Ley de Vivienda de Querétaro: Promueve modelos alternativos de acceso a vivienda. Compatible con esquemas privados de patrimonio progresivo.
Régimen urbano: RAÍZ no modifica uso habitacional ni densidades. No requiere permisos especiales por modelo financiero.
Impuesto predial: El fideicomiso es sujeto obligado, pero puede trasladarse contractualmente al usuario de forma proporcional.